Coontaadoor

Tercer capítulo

Sentí como su mirada se clavaba en mis blancas piernas y subía hasta pararse en mi suéter. Me estaba poniendo muy nerviosa, ¿qué pretendía exactamente?

- Jajaja qué graciosa. Creo que nos vamos a llevar muy bien compañera de mesa. Por cierto, eres preciosa – Soltó de sopetón.

¡¡Riiiiing!!

- Te equivocas de chica mujeriego. Ya nos veremos, y espero que en la próxima clase estés completamente callado.

Cogí mi mochila y me fui como una moto, quería salir de ahí lo antes posible, quería aire.
Salí del aula y con paso de tortuga me dirigí hacia la fuente, necesitaba una buena dosis de agua fría.

- ¡Wendy! – sonó al comienzo del pasillo.

Esa voz me sonaba muchísimo, me resultaba realmente familiar, pero no recordaba a quién pertenecía aquella adorable voz.
Me giré para ver quién me llamaba, pero no vi a nadie entre toda la multitud que se había formado en el pasillo, a causa de la hora de cambio de clase. Seguí mirando, buscando a alguien que ni sabía quién era, pero no vi ninguna cara que coincidiera con aquella voz.
Me resigné a seguir buscando, y me giré de nuevo para ir hacia la fuente. Cuando nada más darme la vuelta, me encontré de frente con alguien.

- Pequeña, te estaba llamando.

- ¡Oh, Dios mío!  ¡No sabía que eras tú!

- ¿Qué pasa? ¿No te alegras de verme?

- Claro que me alegro. Te echaba mucho de menos. Pensé que no te volvería a ver hasta el año que viene. ¿Qué haces aquí?

- Yo también te echaba de menos. Estoy de vacaciones y me apetecía mucho venir a verte. Feliz cumpleaños Wen.

Me dio un abrazo bien fuerte, me besó en la mejilla y me dio un paquete envuelto en papel de regalo de color lila, sabe que me encanta ese color. No sé qué será lo que hay dentro de la caja, pero él siempre me regala algo que me deja fascinada.

- Gracias por acordarte de mi cumpleaños, eres el mejor. ¿Hasta cuando te piensas quedar?

- Solo me voy a quedar dos semanas, tengo que volver para terminar de hacer unas cosas. Bueno, me tengo que ir ya. Cuando puedas abre el paquete, te va a encantar  lo que te he traído. Ya nos veremos, te quiero.

- Yo también te quiero - Le dije con un tono que ni siquiera yo oí. Me había quedado mirando fijamente el paquete, pensando en qué demonios podría ser. Sin más, comencé a abrir mi regalo.

2 comentarios:

  1. Me tienes enganchada, sis... :D Quiero leer más :D
    ¡Te quiero!

    ResponderEliminar
  2. Jajaja peque,me alegra que te guste :)
    Cuando tenga algo más de tiempo,seguiré subiendo capítulos ;)
    Te quiero!

    ResponderEliminar